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La homologación de las bolas de competición PDF Imprimir E-Mail

 

Sólo las bolas que han obtenido el distintivo de homologación pueden utilizar la denominación de bolas de petanca de competición. 

Image Image Para que puedan ser utilizadas en competiciones oficiales, las bolas de petanca deben contar con la homologación de las Federaciones Internacionales y Francesa de Petanca y de Juego Provenzal (F.I.P.J.P. y  F.F.P.J.P.) después de cumplir con todas las exigencias del pliego de especificaciones.

El fabricante de bolas debe contar también con la homologación de la Federación.

En las competiciones oficiales, sólo pueden utilizarse bolas homologadas.

Para obtener estos distintivos, las bolas deben cumplir una serie de exigencias, entre las que citamos:  

 

  • Marcados reglamentarios .Image

En cada bola que compone un juego, deben aparecer la marca del fabricante, el distintivo de homologación, el peso y el número de serie.

  • Un equilibrado < 1.3% del peso de la bola.

  • Una duración mínima de 35 HRC (110 kg/mm²).

La dureza de las bolas debe ser superior a 110 kg au mm2, es decir, que todas han de ser obligatoriamente endurecidas por temple. 

  • Una gama de peso de diámetros.

Se proponen en toda una gama de pesos y diámetros con un surtido importante, para adaptarse a todas las morfologías de la mano de los jugadores. Diámetros de 70,5 mm a 80 mm, peso de 650 g a 800 g.

  • Se bafrican y se venden por juego de 3 bolas, que componen el mismo juego, el triple. 

En competición individual (uno contra uno) y en dobles (dos contra dos) es preciso tener cada uno 3 bolas. Sólo en triples (tres contra tres) los jugadores tienen 2 bolas cada uno.

  • Estas bolas deben ser huecas, sin ningún peso añadido, y de metal.

El interior no debe presentar materiales postizos u otros cuerpos extraños que llenen la cavidad de manera completa o parcial. 

Actualmente hay muchos jugadores, incluso ocasionales, que prefieren equiparse con bolas de competición debido a su longevidad, su equilibraje y  porque un juego de bolas (como una navaja, por ejemplo) es un objeto que se vuelve muy personal y al que uno se acostumbra.